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Temuco, jueves 06 de noviembre de 2008
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Por Lucía Sepúlveda Ruiz
La Asamblea de Estudiantes de Antropología de la Universidad Católica
de Temuco, el Centro de Estudiantes de Trabajo Social de la Universidad Católica
y el Colegio de Antropólogos, junto a diversas organizaciones de derechos
humanos de Temuco y del país, solidarizaron el jueves 6 de noviembre con
Fénix Delgado Ahumada y Jonathan Vega Fajardo, alumnos de la Universidad
Católica de Temuco a quienes se ha aplicado la ley antiterrorista para
mantenerlos en prisión preventiva por ocho meses. Los jóvenes,
detenidos el jueves 30 de octubre, fueron acusados de lanzar una bomba incendiaria
contra carabineros.
El comunicado reafirma que los jóvenes son estudiantes, y denuncia la
aplicación de torturas físicas y sicológicas a ellos, lo
que constituye "un grave retroceso en la política de derechos humanos
de la Presidenta Bachelet, retomando una política criminal y discriminatoria" que
la mandataria había asegurado no aplicar nuevamente.
Asimismo denuncia que se trata de un montaje más, en el cual "frente
a la opinión pública, Fénix y Jonathan aparecen como culpables,
cuando el proceso investigativo recién comienza, yendo en contra de la
presunción de inocencia".
En el juicio oral, por otra parte, según el sitio www.paismapuche.cl,
se decretó que el menor identificado como R.H.I, también detenido,
deberá regresar a la cárcel de menores de Chol Chol por un plazo
máximo de 15 días. Luego se revisará la medida cautelar
impuesta consistente en arresto domiciliario total por seis meses, que podría
ser cambiada por arraigo nacional. El joven es alumno del Liceo Industrial, con
promedio de notas sobre 6. Los universitarios fueron derivados a la cárcel
de Temuco a cumplir ocho meses de prisión preventiva, con restricción
de visitas y con la "petición especial" de la fiscalía
de solicitar a gendarmería de Temuco si cuenta con condiciones de seguridad
para mantenerlos en el penal de la ciudad. De lo contrario se evaluaría
trasladarlos a una cárcel de mayor seguridad como la de Santiago. Como
precedente a esta situación está el caso de Waikilaf Cadin que
pasó cerca de un año en la CAS de la capital.
"País mapuche" informó que a la audiencia oral solo dejaron
entrar a los padres. Los otros familiares, amigos y grupos de apoyo debieron
esperar afuera del edificio de tribunales, con una fuerte custodia policial.
Las penas que arriesgan Fénix y Jonathan van de los cinco años
y un día a los 20 años y un día de presidio. En el caso
del menor de 16 años, procedería la ley de responsabilidad penal
juvenil, posterior a la antiterrorista, con lo que podría ser condenado
desde tres años y un día a los cinco años y un día
con el "beneficio" de libertad asistida.
A continuación el texto completo de la declaración citada anteriormente,
que está firmada por Familiares y Amigos de los Estudiantes Procesados
- Asamblea de Estudiantes de Antropología de la Universidad Católica
- Centro de Estudiantes de Trabajo Social de la Universidad Católica -
Observatorio Ciudadano - Centro de Investigación y Promoción de
los Derechos Humanos (CINPRODH) - Comisión Ética contra la Tortura
(CECT) - Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos
(AFDD-EP)- Polo Izquierda de la Memoria - Agrupación de Ex Presos Políticos
- Asamblea de Estudiantes Secundarios Populares - Centro de Estudios Simón
Bolívar - Corporación de Defensa de Derechos del Pueblo (CODEPU)
- Colegio de Antropólogos A.G.
"1.- Queremos reafirmar que los mencionados jóvenes son estudiantes
del tercer año de la Carrera de Licenciatura en Antropología de
la Universidad Católica de Temuco, y no corresponde afirmar, como lo han
señalado directivos de la Universidad, que son ajenos a ella. Producto
de la situación económica – como es la tónica habitual
de los estudiantes en Chile-, no han podido matricularse, lo que es un tema sólo
de orden administrativo ya que ellos asisten a diversos cursos según su
desarrollo curricular actual, cumpliendo con las exigencias formales de éstos
(asistencias, trabajos, pruebas, etc.)
2.- Condenamos enérgicamente la aplicación de la ley antiterrorista
que ha permitido incomunicar y que ha derivado en la aplicación de torturas
físicas y psicológicas. Además de los cinco días
de prisión preventiva que debieron soportar, han restringido las garantías
y los derechos fundamentales de las personas mencionadas.
Lo anterior constituye un grave retroceso en la política de los derechos
humanos de la Presidenta Bachelet, retomando una política criminal y discriminatoria.
El uso de la violencia policial del estado, no es el camino que permitirá construir
una sociedad más justa, basada en la confianza.
Llamamos al Estado chileno a considerar las recomendaciones que hiciera en marzo
del año pasado, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas,
que señaló que la ley antiterrorista chilena debe ser modificada
pues tiene un marco de aplicación demasiado amplio. La aplicación
de la Ley Antiterrorista no es congruente con las palabras de la propia presidenta
de la República, Sra. Michelle Bachelet, quien manifestara su intención
de no aplicarla durante su mandato.
3.- Exigimos el respeto a los principios del debido proceso. Que no se violen
los derechos de las personas, se sancione los procedimientos policiales contrarios
a estos derechos, que se observen las actuaciones del Ministerio Público
que vulneran el debido proceso. Fénix y Jonathan han sido torturados,
maltratados física y sicológicamente.
4.- Finalmente, queremos llamar a los medios de comunicación a ser imparciales
en la información, a considerar el punto de vista de las verdaderas víctimas
que hablan a través de sus abogados y familias. Aquí los acusadores,
fiscales y policías han hecho un verdadero montaje y creado un cerco mediático,
haciendo creer que los jóvenes son terroristas. Han tergiversado y magnificado.
Han forzado la idea de hacer creer y vincular a los chicos con otras situaciones
ocurridas en el año, enmarcadas con la digna lucha del pueblo mapuche,
que reclama justicia. Frente a la opinión pública, Fénix
y Jonathan aparecen como culpables, cuando el proceso investigativo recién
comienza, yendo en contra de la presunción de inocencia y eso es simplemente,
INJUSTO."