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Viernes 13 de junio de 2008

"Esto no acabará y es difícil que yo no esté participando, yo estoy al servicio de mi pueblo"

Héctor Llaitul estima que las políticas indígenas del gobierno son de parche y asistencialistas, pero que no hay una mirada seria para abrir un diálogo.

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Lo primero que hizo el asistente social Héctor Llaitul Carillanca (40) al abandonar la cárcel de Temuco, fue levantar una de sus manos y gritar "marichiweu", que en mapudungún significa diez veces venceremos. En medio de una brisa tibia, de sus familiares y amigos que lo esperaban en Avenida Balmaceda, respiró hondo y tomó a uno de sus pequeños hijos para abrazarlo con fuerza: sabía que estaba en libertad.

Aquella imagen tierna y de un padre preocupado por sus cercanos estaba lejos de los atentados incendiarios que se le han atribuido como el líder operativo de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), una de las organizaciones más radicales del conflicto mapuche en la lucha por reivindicar derechos ancestrales respecto a la tierra.

Mientras disfrutaba con sus hijos de una tarde familiar tras pasar más de un año y algunos meses en prisión preventiva, el profesional dijo que tenía algo de esperanza, pero que desconfiaba del poder del Estado. "Estoy contento, muy contento por la resolución del tribunal".

-¿Asume el juicio como una persecución por ser un líder de la CAM?

"Desde una fecha hasta ahora esa ha sido la tónica. Yo siento persecución política por el hecho de pertenecer a la Coordinadora y por ser dirigente de la organización. Yo tengo un ascendiente sobre la organización y soy uno de sus fundadores, quizás el más antiguo, por eso de alguna manera golpear esa parte también buscan golpear a la Coordinadora".

-¿La Coordinadora está desarticulada?

"Es que mirar a la Coordinadora de una forma clásica de cómo son las organizaciones en su momento, no es lo más prudente. La CAM es una organización bastante compleja, amorfa por decirlo de alguna forma, no tiene una forma tan estructurada, hay diversas expresiones de lo que puede ser la CAM. Hay expresiones políticas de gente que simpatiza, el concepto es más amplio".

-¿Siente rabia por haber estado más de un año en prisión?

"Hay sentimientos encontrados, por un lado por sentirse en la indefensión por la defensa y cómo se venía dando esta situación, donde estaba todo en contra. Poco a poco logramos conformar una defensa y pudimos salir airosos en esta ocasión. Ahora, claro que hay rabia, porque en dos ocasiones he sido procesado y estar en prisión, ya llevo más de dos años y tanto en esa situación. No es bueno estar preso y lo digo en términos generales por todos los hermanos, los peñis que están detenidos, no es nada bueno eso. Por otro lado orgulloso por representar los planteamientos de mi pueblo".

-¿Héctor Llaitul seguirá al mando de la CAM?

"Ahí tengo uno de los problemas por los que no puedo hablar mucho, porque yo he sido procesado más por el componente ideológico que represento, por la expresión y el discurso de la Coordinadora. Si sigo expresando mis ideas, es posible que eso sea utilizado en mi contra, porque esto no se va a acabar. Es difícil que yo no esté participando. Yo estoy al servicio de mi pueblo y seguiré cumpliendo algunas tareas que me encomienden".

-¿La CAM atentó contra el Banco Santander Santiago de Concepción?

"Yo no manejo mucha información, me enteré por la prensa que había ocurrido algo ahí. Bueno, los planteamientos nuestros son claros, no hay expresión en lo urbano, al menos que sea denuncia o política, pero no de este tipo".

-¿Puede ser un grupo simpatizante de la CAM?

"Claro, de todas maneras, tiene que haber gente que simpatiza con los planteamientos nuestros, que se siente identificado y que obviamente con su postura ésta se expresan de esta manera, pero eso no lo sé".

-Desde la llegada a la democracia el gobierno ha planteado políticas indígenas y estrategias para enfrentar el llamado conflicto mapuche ¿Qué le parecen estos planteamientos?

"Yo creo que es un poco más de lo mismo. Desde que emerge el conflicto mapuche con más fuerza. Las medidas son paliativas, existencialistas, y hoy no vemos una voluntad política para tratar los temas de fondo. Entonces, mientras ocurra eso, no podemos estar en una posición de abrir un diálogo serio".

-¿Seguirá acciones legales por haber permanecido más de un año detenido?

"Lo estoy evaluando, por mi lado no tengo muchas ganas de hacer eso. Ésta es la segunda vez que soy absuelto, la primera vez estuve un año preso por asociación ilícita y fui dejado en libertad. Yo no quisiera enrostrar de esa forma al Estado".

Tras estar más de un año detenido Llaitul afirma que Chile tiene una deuda con sus presos, porque las cárceles están lejos de ofrecer una reinserción social.

Por Roberto Neira Tonk